• Paola Rubio

No soy suficiente para mí.

“Estoy pasada de peso, o soy demasiado baja o demasiado alta, me hacen falta pechos, me sobra pierna, soy muy flaca, soy fea, no me gusta mi piel”. Cada mujer tiene algo tiene que reclamarse, algo que no funciona del todo bien, algo que le resta seguridad, confianza y amor a sí misma.

La industria del maquillaje, la moda y de las cirugías cosméticas están basadas en la idea de que hay una forma de belleza en la mujer que es correcta y todo lo que no encaje en esa manera de ser, es susceptible a corregirse. Lo anterior no lo critico, sin embargo es importante saber que corregir el cuerpo no necesariamente significa sanar el autoconcepto. Aunque hoy en día muchísimas mujeres se “reparan” lo que no les gusta de sí mismas y se cambian la nariz, se aumentan el tamaño del busto, se quitan la grasa que les sobra, se siguen sintiendo inadecuadas porque su problema no radica en la falta de belleza sino en la falta de autoaceptación y de un autoconcepto saludable.

Según una investigación conducida por la revista Glamour en el 2011, el 97% de las mujeres que fueron encuestadas tiene pensamientos negativos con respecto a su cuerpo, en al menos 13 momentos del día. Otro estudio publicado por Psychology of Women Quarterly, asegura que el 93% de las Mujeres se engancha en autojuicios negativos, que las llevan a sentirse deprimidas y ansiosas.

¿Qué efectos tiene lo anterior en el sano desarrollo de nuestra autoestima?

· Dejamos de experimentar la dicha de ser una misma, el valor de la autenticidad y la libertad de ser, pues estamos más preocupadas en ocultar lo que creemos que no es lindo en nosotras que en gozar, reír y vivir la vida en plenitud

· Al no dejarnos ver tal cual somos y asumirnos como seres bellos y perfectos, colaboramos para seguir reafirmando los estereotipos dañinos de la belleza, lo cual excluye a la mujeres de ciertas razas, edades, distintas medidas corporales, etcétera. Es decir, seguimos formando parte de la ideología que dicta que hay una sola manera de ser hermosa.

· Tendemos a creer, a un nivel inconsciente que no merecemos las cosas buenas de la vida hasta que no “demos el ancho” y esto raramente se logra con arreglos externos, lo mejor siempre es arreglarnos desde adentro.

Por lo anterior, te voy a compartir 4 sencillos ejercicios para que comiences a trabajar en tu autoconcepto, autoafirmación y amor propio, encontrando tu belleza y mostrándola al mundo tan cual es, para algunos de ellos requerirás de un espejo de cuerpo completo:


1. Ejercicio 1 frente al espejo. Mira al espejo durante un par de minutos y observa ¿Qué tan cómoda te sientes mirándote a los ojos? ¿Hay alguna parte de ti que no te sientas cómoda mirando? ¿Qué pensamientos pasan por tu cabeza? ¿Cómo te hacen sentir estos pensamientos?


2. Ejercicio 2 frente al espejo. Pon tu radar mental y emocional en positivo. Ubica todas las partes de ti que son lindas y velas mencionando: Mis ojos son hermosos, mi piel es suave, mi cabello es fuerte y brillante, mis manos son delicadas y elegantes, etc. Experimenta como sube tu energía y cómo tus emociones se tornan más positivas. Ahora haz lo mismo con las partes que no te gustan (al principio fingirás un poco, con la práctica se volverá algo natural): que hermosas mis piernas, así como son, son perfectas. Que bella mi nariz, así como es, es perfecta, qué bello mi vientre, así como es, es perfecto”. Con este sencillo ritual no quiero decir que tienes que conformarte con un cuerpo que no te gusta, sólo tienes que saber que para poder transformar algo exitosamente, primero hay que aceptarlo, y eso es lo que estamos haciendo con este ejercicio.


3. Ejercicio 3 Dibújate. En una hoja de papel, un pizarrón o si puedes una cartulina, pintate a ti misma, rodeada de flores o estrellas. Haz un hermoso dibujo de tu misma que puedas pegar en una pared a la que mires constantemente. En los momentos en los que te sientas insegura, cierra los ojos y recuerda esta imagen rodeada de elementos hermosos y repite en tu interior “Así como estoy, soy perfecta”.


4. Ejercicio 4. Limpia tus redes. Por último, intenta comenzar a seguir cuentas de redes sociales de mujeres que a pesar de no cumplir con los cánones modernos de la belleza, aportan al mundo su sabiduría, su arte, su sensibilidad, su trabajo. Y deja de seguir cuentas de mujeres que todo lo que aportan al mundo son fotos en bikini, poniendo cara de pato y que no te aportan absolutamente ningún valor. Comencemos a darle mayor visibilidad a la belleza interna de las mujeres.


Platícame cómo te fue con estos ejercicios.

Te quiero mil.

Paola

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