¿Atrapado en la friendzone?

March 26, 2016

Esta columna está dedicada a todos(as) ellos(as) que se quejan de lo lindo que han sido con alguien, y de lo difícil que ese alguien les pone las cosas para dejarse conquistar. Para aquellos fieles guerreros, en las buenas y en las malas que al final de todo su esfuerzo, entrega y lealtad, reciben un “gracias eres lo máximo”, y un besito en la frente con mucho cariño de quien los hace llamar “mejor amigo/a”.

Primero, ¿cómo saber si estoy en la friendzone (FZ)?

 

La FZ es una zona boscosa y fresca pero poco fértil. Es agradable por que te permite estar cerca del sujeto(a) de tu afecto, conocerle más a fondo, pero también es un enorme tope afectivo que no tiene puerta de salida. Si llegaste a la FZ con una persona, va a ser muy difícil encontrar el camino de regreso, y puede pasar mucho tiempo antes de que te des cuenta de que tus esfuerzos no te llevarán a nada y jamás dejarás de ser para el o ella, el o la mejor amigo(a).

 

La FZ es un área de intimidad pero no del tipo que tu quisieras. Es decir, conoces su historia, sabes como se llama su ex, si tiene hijos, padres, hermanos, los conoces o por lo menos conoces sus nombres y sus situaciones, te tiene en su lista de números frecuentes, si tiene que llenar la solicitud de un crédito pone tus datos, y a ti obviamente eso te encanta por que te hace sentir suyo y viceversa. Pero jamás se cierra la puerta del cuarto detrás de ustedes, jamás hay besos apasionados, gemidos y saliva; no te cela, y al contrario, quiere presentarte a alguien “que te valore y te merezca”. O sea, mucho cariño y buena onda pero nada de acción carnal.

 

 

 

La gente a veces no afronta con la verdad el hecho de que no va a pelar a alguien, aunque lo tenga muy claro. A veces por miedo a herir al otro, a veces por ganas de dejar la velita prendida o aprovechar los favores, a veces por que ni si quiera se han dado cuenta de que estás tras sus huesitos, o a veces de plano prefieren hacerse de la vista gorda para evitar momentos incómodos. Ahora, ¿cómo fue que te metiste ahí? Sólo tú te acordarás, pero hay cosas que irremediablemente te llevarán ahí, como lo son:

 

1.- Una apariencia física poco atractiva. Lo siento mucho pero el físico SI importa, y cada vez más. La forma en la que ha crecido la industria del fitness y todo lo relacionado a vanidad o salud física, no te permiten seguir poniendo pretextos para no hacer ejercicio, alimentarte bien, cuidar de tu aspecto físico. Ya pasó de moda la creencia de que vale más la belleza interna que externa; hoy sabemos que no están peleadas una con la otra, hoy puedes ser bello por dentro y por fuera. Ahora, si consideras que no eres particularmente atractivo, recuerda que muchas veces la imagen que reflejas hacia fuera es la que tienes de ti mismo. A la mejor necesitas simplemente fortalecer tu autoconfianza y autoaceptación.

 

2.- No están en la misma etapa de desarrollo. A lo mejor se gustan, se caen bien pero resulta que tu todavía estás instalado (a) en el antro y la pachanga, y el/ella ya se acuesta temprano, se levanta temprano, lleva una vida moderada que no se parece a la tuya. O al revés. Pero no coinciden, uno siente que el otro es inmaduro y el otro cree que el uno es aburrido. Es probable que estén en distintos escalones en la escalera del crecimiento personal, y esto obviamente no le permite considerarte como parte de su futuro. Triste pero cierto.

 

3.- Algo de ti no le gusta. No importa que es… tal vez te lo diga, tal vez te lo oculte, tal vez ni lo tenga claro. Si siguen siendo amigos, el/ella podrá tolerar mucho más tus defectos que si fueran pareja, en donde ya se convertirían en un problema. Que una amistad sea impuntual, distraída, poco entregada, o perezosa, puedes tolerarlo mucho más fácil que cuando esto es parte de las características de tu pareja. Si tienes una característica que el otro simplemente no puede tolerar, es mejor que sigan como amigos por que de otra forma, el otro no podrá evitar criticarte o rechazarte por eso, y es probable que su atención en tus defectos le impidan enamorarse de ti. Ahora si confías en la buena voluntad de tu amiga/o, puedes preguntarle específicamente qué es aquello por lo que te dejó en la FZ. Esta información, si eres listo/a, sabrás ocuparla para crecer personalmente. Si te fijas, este tercer punto resume los dos anteriores, así es que pasemos al punto cuatro.

 

4.- Das mucho más de lo que recibes. Eres con el/ella, una persona atenta, en demasía. Das de más. Das aquello que no te han pedido. Haces todo por complacerle. Pareces ser su fiel servidor, te pones de tapetito para que pase su majestad. Parecer valorar más a el/ella que a ti mismo/a. Por cierta razón sistémica, extremadamente complicada de explicar, esto genera repulsión y rechazo. Si das de más te quedas vacío, el otro simplemente no lo puede pagar o en algún momento dejará de querer recibir por que no le nace igual, y entonces provocas el efecto contrario al que buscas: el otro se aleja, se siente acosado, demandado ante tus necesidades.

 

Si sospechas estar en la FZ con alguien que realmente te gusta, revisa estos cuatro puntos y mira qué cosa puedes hacer distinto la próxima vez.

Please reload

July 25, 2018

September 1, 2016

Please reload