6 cosas para volverte amigo del dinero.

May 11, 2016

“La falta de dinero es la raíz de todo lo malvado”

Mark Twain

 

 

¿Eres de la especie que nace, crece, se reproduce, se endeuda y muere? ¿Estás hasta el copete de no poder ahorrar, de vivir al día y de no darte la vida que te gustaría? ¿Dependes de tu quincena para vivir? Aprende a hacerte mejor amigo del dinero. Puedes empezar por:

 

 

  1. Cambiar tus creencias sobre el dinero. Deja de pensar que el dinero es malo, destruye familias y corrompe a las personas. El dinero también construye escuelas, hospitales y alimenta a la gente. El dinero- al igual que las drogas, las armas, la tecnología- no tiene valor moral, no es bueno ni malo,  lo bueno y malo es el uso que se haga de él. Hay varios falsos valores que nos han inculcado para relacionarnos con el dinero, que no nos ayudan nada a salir adelante económicamente. El primero, confundir humildad con pobreza. La humildad es una virtud, cualquiera quiere ser virtuoso, pero si sigue malentendiéndose como pobreza, quien quiera ser virtuoso tendrá que ser pobre y hacer declaraciones al mundo del tipo “El dinero no es importante”. Y el dinero SÍ es importante, simplemente porque es el único lenguaje que es común en prácticamente cada rincón del mundo. Así que si quieres estar conectado con tu mundo y comunicarte sin fronteras, requieres dinerito.

  2. Entender que el dinero necesariamente debe moverse, por lo cuál tendrás que aprender a aceptar que llegue y se vaya, y cuando se vaya, mándalo con consciencia, ejemplo, cuando hagas la transferencia del pago de tu renta o mensualidad, al tiempo que das click en el botón pagar, piensa: “con gusto dejo ir este dinero que me permite vivir en un lugar lindo”, o cuando tengas que pagar tu estado de cuenta repite “con agradecimiento envío este dinero a mis acreedores que confían en que tendré el suficiente dinero para pagar mis cuentas”. Di lo que te nazca, lo que quiero que entiendas es que requieres aceptar de buena fe que el dinero se vaya y circule, esto provoca que vivas con menos angustia, la cual es una súper barrera entre tú y la riqueza.

  3. Dejar de tirar el dinero. Si compras unos zapatos de cinco mil pesos que te durarán cinco años, que son sumamente cómodos y te permiten un caminar saludable, invertiste tu dinero, alcanzaste el equilibrio costo-beneficio. Si compraste unos zapatos de 500 pesos que te sacan ampollas y te duran 3 meses, tiraste tu dinero y compraste un par carísimo. Si con este ejemplo no te quedó claro, aquí te van otros ejemplos de despilfarro: comprar regalos para impresionar, pagar cenas, bares o antros para convivir con gente que no te aporta nada, pagar intereses de las tarjetas de crédito, comprar cosas sólo por que están en oferta, etc.

  4. Establecer Metas. Fija cifras. Cuánto quieres percibir al mes? De dónde lo puedes obtener? ¿Qué porcentaje de tu sueldo estás dispuesto a destinar a ahorro? ¿qué porcentaje de tus ingresos estás dispuesto a compartir? Etc.

  5. Compartir con Inteligencia. Compartir es clave para acercarte a la prosperidad por que es una acción que implica abundancia. Si das, es porque tienes, entonces es importante acostumbrarnos a dar, pero ojo, dar tiene su tecnología:

    • ¿Cuánto dar? Lo que puedas, en dónde sientas que haces un poco de esfuerzo. Recuerda que todo lo que des, recibirás porque vivimos bajo el régimen de causa y efecto. Algunas religiones hablan del diezmo, que corresponde al 10% del total de tus ingresos, aquí es tu elección. También lo puedes donar en tiempo, si sacas un estimado de cuánto vale tu hora de trabajo.

    • ¿A quién dar? Da a la abundancia y no a la escaces. Dar limosna, propinas inmerecidas es alimentar la escaces. Dar trabajo a otra persona, becar a alguien que quiere estudiar, donar a fundaciones que alimentan y cuidan de niños, es aportar a la abundancia.

  6. Esforzarte más. Sí, lo siento pero no creo en que las cosas que llegan fácil se queden para siempre. Ganarse la lotería no requiere esfuerzo, pero conservar el premio al largo plazo sí que lo requiere. Tienes que esforzarte más, quizá levantarte más temprano, lidiar con tus creencias, sentir un poco de miedo al compartir, arriesgarte… Afuera de tu zona de confort está el lugar al que quieres llegar. También dicen por ahí que la carga hace andar al burro.

 

Comentario Final: Si no eres capaz de producir tu propio dinero, si tu status socioeconómico es proveído por alguien más que tiene que cubrir tus necesidades, te tengo noticias: ¡Eres pobre!

Please reload

July 25, 2018

September 1, 2016

Please reload