El miedo al esfuerzo

September 1, 2016

 

 

Es una enfermedad del alma poco estudiada pero altamente contagiosa, crónica y mortal. La mayoría de las personas padecen de miedo al esfuerzo, y me atrevo a asegurar esto por que si fuera distinto, el mundo estaría lleno de gente que se siente en paz, que es exitosa, rica, saludable, activa, bella y feliz. Y no es así… de hecho, podría asegurar que la mayor parte de las personas viven cuando mucho sólo al 50% de sus posibilidades.

 

Para resumirlo: Eso que sientes que te falta (o sea tu síntoma) es exactamente el área en donde tienes que extirpar el tumorcito del miedo al esfuerzo. Pero para facilitarte más las cosas, aquí te pongo un inventario de síntomas relacionados con el miedo al esfuerzo (puedes encontrar uno o más síntomas que aplican a ti):

 

 

ÁREA FÍSICA: Sobrepeso, figura descuidada, achaques y dolencias sin atender, dependencia de sustancias, desórdenes alimenticios o inactividad física.

 

Es más fácil tener panza chelera que abdomen de lavadero. El primero no te implica esfuerzo, el segundo sí. Hay que ser disciplinado, hay que sudar, cargar, cansarse y en muchos casos levantarse más temprano y pagar un gimnasio. Es más fácilfumar que dejar de fumar y transitar por la abstinencia. Es más fácil comer un gansito que una ensalada de brócoli. Es más fácil seguir con la tosecita crónica que sacar la cita con el doctor, invertir en sanarte y apegarte al tratamiento.

 

ÁREA ECONÓMICA: Tienes un desorden financiero, las tarjetas de crédito están a reventar, las llamadas a las once de la noche para cobrarte no faltan, te quemas la quincena en tres minutos, no tienes ahorros, ni llevas un control de tus gastos. Todo lo anterior es más fácil que ser ordenado financieramente, que hacer una planeación, ahorrar y aguantarte las ganas de comprar cuanta novedad se te atraviesa.

 

ÁREA EMOCIONAL: Altos grados de estrés, sentimientos de culpa o victimización, envidia recurrente, celos, sentimiento de inferioridad o superioridad, violencia física o verbal,  ira o resentimiento, sensación de vacío o insatisfacción. Y volvemos a lo mismo,  es menos esfuerzo gritarle a un niño que formarlo con paciencia, más fácil quejarse o criticar a otros que trabajar en uno mismo.

 

 

ÁREA SOCIAL: Se refiere a las relaciones. Los síntomas de que hay un problema en esta área son muy evidentes y se reflejan en la calidad de las relaciones que establecemos con los demás. Se requiere esfuerzo para cuidar de las relaciones, para sentarse a conversar y arreglar problemas, se requiere esfuerzo para pedir perdón y perdonar, para trabajar con otros en armonía. Si tus relaciones importantes y cotidianas son un desastre, necesitas esforzarte más.

 

ÁREA AFECTIVA: He visto como muchas personas se conforman con una relación de pareja en la que no se sienten bien, con tal de evitar el esfuerzo que implica estar sólo hasta encontrar a alguien más afín a sí.  Presentas miedo al esfuerzo cuando eres infiel, poco comprometido, distante, sobrexigente,  demandante o aceptas menos de lo que te mereces.  Es muchísimo más fácil vivir sólo que en pareja, es más fácil poner el cuerno que arreglar la situación o terminar la relación. Es más fácil un “peor es nada” que un “más vale sólo que mal acompañado.”

 

Vencer el miedo al esfuerzo es una acción crítica para desarrollar un autoestima saludable, así que ya levántate del sillón y ¡esfuérzate!

 

 

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July 25, 2018

September 1, 2016

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