Tú y tus problemas de autoestima

May 11, 2017

Si yo te preguntara, querido lector, si tienes un problema de autoestima, tu respuesta inmediata va a ser no, lo cuál generalmente tiene dos principales causas; la primera es que respondiste mecánicamente, sin detenerte a reflexionar un poco,  y la segunda es que a la mayoría de las personas nos cuesta trabajo identificar en qué área de nuestra vida estamos en déficit de autoestima, pero aquí lo vas a descubrir.

 

Entendamos la autoestima, más que como simple amor propio (que es como más popularmente se le conoce) como la capacidad para hacer un estimado de mi valor como ser humano. En todos los ámbitos: personal,  familiar, profesional, afectivo, económico, de salud, etc). Entender esta distinción es importante para elevar la autoestima, ya que tú puedes decir “yo me amo mucho, cuido mi salud y cultivo mi espíritu e intelecto, me acepto y me amo” pero eso no te ha ayudado a evitar estar en una relación mediocre o en un trabajo insatisfactorio; cuando algo así sucede el problema es de autoestima en esa área de tu vida. De hecho y para acabar pronto, cualquier problema personal que se te presente, en un problema de autoestima, incluso las enfermedades, pero para retener a los lectores más escépticos, me voy a centrar en explicar simplemente las razones lógicas de mis afirmaciones anteriores.

 

Poder estimar algo es ser capaz de calcular su valor. Cuando tienes problemas de autoestima, tienes dificultades para calcular tu valor en determinada área de tu vida y es entonces cuando  vives situaciones que te hacen infeliz. Por ejemplo, estás en un trabajo en el que no te sientes desafiado, estás aburrido y además no obtienes el suficiente reconocimiento, pero estás ahí por elección, nadie te obligó, y tu elección está motivada por una creencia tóxica, invisible, contagiosa, nefasta… que generalmente parte del “no merezco más”, “no soy capaz de…”, entonces experimentas una vida profesional miserable pero no haces nada para cambiarlo por que consciente o inconscientemente  no estimas tener lo necesario para merecer algo mejor. ¡Auch! Lo sé, eso dolió. ¿Quieres más? Si estás viviendo tormento en tu relación de pareja, también es un problema de autoestima por que tu calculo sobre tus propias habilidades para resolver el problema es sumamente bajo. O calculas que la soledad tendrá un peso abrumador sobre ti y te aplastará. Entonces crees que ahí es en donde te toca quedarte, por que no hay más para ti, y más vale malo por conocido… O el típico ejemplo de incapacidad para estimar tu belleza, no crees que eres bella, entonces te cambias la nariz, el cabello y las bubis. Sin importar que “arreglos” le hagas a tu imagen, jamás te sentirás bella, por que tu problema no es con la fealdad sino con tu falta de habilidad para encontrar el valor de tu belleza única. ¿Tienes problemas de sobre peso? No es porque eres comedor compulsivo, es por que estás calculando muy por debajo de lo necesario, tu nivel de merecimiento de un cuerpo sano y delgado.

 

 

 

En fin, podría escribir mil doscientos ejemplos si me lo propusiera, muchos de los cuales serían mis propias vivencias, porque todos eventualmente, desatinamos con el cálculo de nuestro valor personal. Incluso las situaciones en dónde un exceso de osadía te lleva a tomar riesgos innecesarios creyéndote invencible y súper poderoso,  son un problema de autoestima, ya que estás calculando mal tu valor poniéndote en peligro a ti y/o a otros creyendo que puedes tener total control de las situaciones y que a ti nada te puede pasar, y olvidando que siendo humano eres vulnerable y falible. Esta autoexposición disfrazada de valentía, adrenalina o grandiosidad, representa en realidad una falta de autocuidado y autopreservación.

 

Algunos otros ejemplos muy comunes de problemas de autoestima son:

  • Conformarse con un sueldo bajo a pesar de tener gran capacidad y talento

  • Tolerar frialdad,maltrato, desdén, deslealtad y otras actitudes tóxicas en las relaciones; estar convencido de que te has ganado que te traten así, o que mejor eso a no tener nada con esa persona.

  • Insistir en relacionarte con personas indispuestas, poco comprometidas o que te ofrecen migajas.

  • Ser adicto a la culpa, a la aprobación ajena, al quedar bien.

  • Evitar encararse con sí mismo, no profundizar en el autoconocimiento, en la mejora espiritual y emocional, no mirarse a sí mismo por miedo a encontrar algo doloroso que nos creemos incapaces de soportar.

  • Ver a los demás como superiores o inferiores

  • Practicar conductas de riesgo y tentar a la muerte como el sexo sin protección, drogas duras, conducir ebrio y/o a exceso de velocidad, participar en peleas, deambular por zonas peligrosas, etc.

 

La buena noticia es que la autoestima se puede fortalecer y re-enfocar; puedes aprender a autodescubrirte, revalorarte y a modificar las creencias que tienes sobre ti mismo y sobre el mundo. Un coach, un terapeuta, un amigo que sea excelente escucha y conversador te pueden ayudar, sólo mira bien que aspecto de tu vida no funciona como quieres, y pregúntate ¿Esto es todo lo que puedo y merezco? Te apuesto que la respuesta será “ no, merezco más y mejor”, así que a continuación pregúntate:  ¿cómo lo vas a obtener?

 

 

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